María Rosa Molas y Vallvé, cuyo nombre de bautismo fue Rosa Francisca María de los Dolores, nació en Reus, Cataluña, en 1815, en una familia de artesanos. En 1841 ingresó en una corporación de mujeres que servían en el hospital de Reus, y más tarde pasó a Tortosa, donde la comunidad atendía la Casa de Misericordia, que acogía a huérfanos, ancianos y pobres.
Al comprobar que aquella asociación no dependía de la autoridad de la Iglesia ni tenía una forma de vida religiosa reconocida, en 1857 se puso con sus compañeras bajo la obediencia del obispo de Tortosa. De ese paso nació la Congregación de las Hermanas de Nuestra Señora de la Consolación, que tomó como misión consolar a los que sufren: enfermos, niños abandonados, ancianos y mujeres en situación difícil. Fundó escuelas, hospitales y asilos en varias ciudades de Cataluña y Valencia, y es recordada por su firmeza para defender a los más débiles ante las autoridades.
Murió en Tortosa el 11 de junio de 1876. Pablo VI la beatificó en 1977 y Juan Pablo II la canonizó en 1988. Su congregación está presente hoy en Europa, América, Asia y África, y su sepulcro en Tortosa es un lugar de devoción para sus hermanas y para los fieles de la diócesis.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.