Dale, Señor, el descanso eterno
La oración más breve por un difunto: dos líneas que se saben de memoria.
Dale, Señor, el descanso eterno,
y brille para él la luz perpetua.
Descanse en paz.
Amén.
Y por todos:
A nuestros difuntos, Señor,
y a todos los que descansan en Cristo,
dales el lugar del consuelo, de la luz y de la paz.
Amén.
Cuándo se reza. Al enterarse de una muerte, al pasar por un cementerio, al ver un accidente en la carretera y al final del rosario por un difunto.