
León III fue papa desde el año 795 hasta el 816. Era romano, de origen modesto, y había sido sacerdote cardenal de la iglesia de Santa Susana antes de ser elegido para suceder al papa Adriano I. Una parte de la aristocracia romana, encabezada por parientes del papa anterior, se opuso a él desde el principio.
En el año 799, durante una procesión, sus adversarios lo atacaron, lo derribaron e intentaron mutilarlo, y lo encerraron en un monasterio. Logró escapar y se refugió junto al rey de los francos, Carlomagno, en Paderborn. Con su protección volvió a Roma, donde se defendió solemnemente de las acusaciones que le hacían sus enemigos. El día de Navidad del año 800, en la basílica de San Pedro, León III coronó a Carlomagno como emperador, un acontecimiento decisivo para la historia de Europa, que dio origen a lo que más tarde se llamaría el Sacro Imperio. Durante su pontificado defendió también la doctrina tradicional sobre la Trinidad y se negó a añadir la cláusula Filioque al Credo, aunque aceptaba su contenido, para no alterar el texto común con las Iglesias de Oriente.
Se preocupó del embellecimiento de las iglesias de Roma y de ayudar a los necesitados. Murió el 12 de junio de 816 y fue enterrado en San Pedro. Su nombre fue incluido en el Martirologio Romano en 1673.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.