
Plácido nació a finales del siglo XII en Rodio, cerca de Amiterno, en la región italiana de los Abruzos, en una familia de campesinos. No aprendió a leer, pero tenía tal deseo de conocer la fe que memorizaba los salmos y las enseñanzas que le repetían otros. Joven aún, peregrinó a Santiago de Compostela y, tras una larga enfermedad, visitó Roma y el santuario de san Miguel en el monte Gargano.
Buscando una vida retirada, probó la vida eremítica en el monte Corno y pasó por un monasterio antes de instalarse como ermitaño en lugares agrestes cerca de Ocre, en las proximidades de L'Aquila, donde vivió muchos años entre penitencias y oración. Su fama atrajo visitantes y discípulos, y para darles acomodo obtuvo del conde del lugar una colina sobre la que, a partir de 1222, se levantó el monasterio del Espíritu Santo, del que fue abad.
Consciente de que una comunidad aislada difícilmente sobreviviría, al final de su vida unió su fundación al monasterio cisterciense de Casanova, en la diócesis de Penne, dependiente de la familia de Claraval. Murió en 1248, y su vida fue escrita poco después por un monje de esa abadía. Su culto se difundió en los Abruzos, donde el monasterio de Santo Spirito d'Ocre conserva su recuerdo; se le venera como modelo de humildad y de búsqueda de Dios en la soledad.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.