
Santa Margarita, llamada Marina en la tradición griega, es una de las santas más populares de la Edad Media, aunque de su vida no se tienen datos históricos fiables. Su historia procede de un relato legendario que la sitúa en Antioquía de Pisidia, en Asia Menor, durante la persecución de Diocleciano, a comienzos del siglo IV.
Según la leyenda, era hija de un sacerdote pagano y fue educada en la fe cristiana por una nodriza. El gobernador Olibrio, prendado de su belleza, quiso casarse con ella, pero la joven se negó, declarándose cristiana y consagrada a Dios. Fue sometida a tormentos y encerrada en prisión, donde, según el relato, se le apareció el demonio en forma de dragón, que la devoró; Margarita salió ilesa de su vientre gracias a la señal de la cruz. Finalmente fue decapitada.
Esta narración se difundió ampliamente en Occidente desde la época de las cruzadas. Margarita se convirtió en patrona de las parturientas, que la invocaban para tener un buen parto, y fue incluida entre los catorce santos auxiliadores. Juana de Arco afirmó oír su voz junto a la de santa Catalina y san Miguel. Por la falta de base histórica, su fiesta se retiró del calendario general en 1969, aunque sigue en el Martirologio Romano. Muchas iglesias de Europa están dedicadas a ella, y se la representa con un dragón a sus pies.
Oración
Oremos
Suplicámoste, Señor, que nos alcances el perdón de nuestros pecados por la intercesión de la bienaventurada virgen y mártir Margarita, que tanto te agradó por el mérito de su castidad y por la manifestación de tu soberana fortaleza. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
Biografía: redacción de Misa de Hoy. Oración: Evangelizo.org.