
León Ignacio Mangin nació en 1857 en Verny, en la región francesa de Lorena. Ingresó en la Compañía de Jesús y en 1882 fue enviado como misionero a China, a la región del sudeste de la provincia de Zhili, la actual Hebei, confiada a los jesuitas franceses. Allí trabajó durante casi dos décadas como sacerdote y responsable de distrito, atendiendo a numerosas comunidades cristianas rurales.
A finales del siglo XIX se extendió por el norte de China el movimiento de los Yihetuan, conocidos en Occidente como bóxers, que veían en los extranjeros y en los cristianos chinos a enemigos del país. En 1900, con la tolerancia de parte de las autoridades, la violencia se desató contra las misiones y miles de cristianos fueron asesinados. Los fieles de la zona se refugiaron en la aldea de Zhujiahe, que intentaron defender. Con ellos estaban el padre Mangin y otro jesuita francés, Pablo Denn, nacido en Lille en 1847.
El 20 de julio de 1900, cuando la aldea cayó, los dos sacerdotes reunieron en la iglesia a cientos de fieles, entre ellos mujeres, ancianos y niños, para confesarlos y prepararlos para morir. Los atacantes irrumpieron en el templo y los mataron junto al altar. Una mujer cristiana, María Zhou Wuzhi, murió al intentar proteger con su cuerpo al padre Mangin. Ese día perecieron cientos de cristianos en Zhujiahe. Mangin, Denn y María Zhou fueron beatificados en 1955 y canonizados por Juan Pablo II el 1 de octubre de 2000, entre los 120 mártires de China.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.