San Clemente de Ohrid es una de las grandes figuras de la evangelización de los pueblos eslavos. Fue discípulo de los santos Cirilo y Metodio, los hermanos de Tesalónica que en el siglo IX crearon un alfabeto para traducir la Escritura y la liturgia a la lengua eslava, y los acompañó en su misión en la Gran Moravia, en Europa central.
Tras la muerte de Metodio, en 885, sus discípulos fueron expulsados de Moravia por quienes se oponían a la liturgia en lengua eslava. Clemente, Naum, Gorazdo, Sabas y Angelario encontraron refugio en Bulgaria, cuyo príncipe Boris acababa de convertirse al cristianismo. Clemente se estableció en la región de Ohrid, en la actual Macedonia del Norte, donde fundó una escuela en la que formó a miles de clérigos y maestros, tradujo y escribió numerosos textos, y fue nombrado obispo. Su trabajo, junto con el de Naum, fue decisivo para la cultura escrita eslava y para la difusión del alfabeto cirílico.
Murió en Ohrid en el año 916. Las Iglesias de Bulgaria y Macedonia del Norte veneran a estos discípulos como los «Siete Santos», junto con Cirilo y Metodio, y su memoria se celebra el 27 de julio.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.