Margarita Martinengo nació en 1687 en Brescia, en el norte de Italia, en una familia noble de la ciudad. Desde niña mostró una inclinación muy viva a la oración y al deseo de imitar a los santos. Con dieciocho años ingresó en el monasterio de clarisas capuchinas de Santa María de las Nieves de Brescia, donde tomó el nombre de María Magdalena e hizo su profesión en 1706.
En el monasterio desempeñó diversos oficios, desde los más sencillos, como el de portera, hasta los de mayor responsabilidad: fue varias veces maestra de novicias y llegó a ser abadesa. Llevó una vida de penitencia muy austera y tuvo una particular devoción a la Pasión de Cristo, especialmente a la coronación de espinas. Sus contemporáneas destacaban, junto a esa austeridad, su amor al silencio y la dulzura de su trato con las demás. Dejó además escritos espirituales, entre ellos una autobiografía y textos de instrucción para las novicias, que reflejan una vida mística profunda.
Murió en su monasterio de Brescia el 27 de julio de 1737, con cincuenta años. Su fama de santidad creció tras su muerte y el papa León XIII la beatificó en 1900. Es venerada especialmente en Brescia y por la familia de las clarisas capuchinas.
Oración
Oremos
Concédenos, Señor, un conocimiento profundo y un amor intenso a tu santo nombre, semejantes a los que diste a María Magdalena, para que así, sirviéndote con sinceridad y lealtad, a ejemplo suyo también nosotros te agrademos, con nuestra fe y con nuestras obras. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.
Biografía: redacción de Misa de Hoy. Oración: Evangelizo.org.