
Felipe Hernández Martínez nació en Villena, en la provincia de Alicante, en 1913. De niño estudió en el colegio salesiano de su ciudad y allí maduró su vocación: ingresó en la Sociedad de San Francisco de Sales, la congregación fundada por san Juan Bosco para la educación de los jóvenes, y se preparaba para el sacerdocio. Con él se recuerdan otros dos religiosos salesianos, Zacarías Abadía Buesa y Santiago Ortiz Alzueta.
En julio de 1936, al comenzar la Guerra Civil, se desató en Barcelona y en otras zonas una violenta persecución contra el clero y los religiosos. Las casas salesianas fueron asaltadas y sus comunidades dispersadas. Felipe, Zacarías y Santiago fueron detenidos y asesinados en Barcelona a finales de julio de 1936 por su condición de religiosos. Felipe tenía 23 años.
La Iglesia reconoció su muerte como martirio y Juan Pablo II los beatificó en Roma el 11 de marzo de 2001, dentro del grupo de 233 mártires de la persecución religiosa en Valencia, encabezado por el sacerdote José Aparicio Sanz y en el que figuran numerosos salesianos con el beato José Calasanz Marqués. Se les recuerda el 27 de julio, especialmente en la familia salesiana y en Villena.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.