Eladio vivió entre los siglos VI y VII en la Hispania visigoda. En su juventud sirvió en la corte de los reyes de Toledo, donde ocupó cargos de responsabilidad en el gobierno. Era un hombre culto y hábil en los asuntos públicos. Según su sucesor san Ildefonso, que escribió una breve noticia sobre él, ya en esa etapa frecuentaba el monasterio de Agali, cerca de Toledo, y ayudaba a los monjes en las faenas del campo, como un trabajador más.
Con el tiempo dejó la corte e ingresó en ese monasterio, uno de los centros espirituales e intelectuales más importantes de la Hispania visigoda, del que salieron varios obispos de Toledo. Fue elegido abad, y hacia el año 615, a la muerte del obispo Aurasio, fue elegido para la sede de Toledo, cargo que aceptó contra su voluntad. Como obispo se distinguió por su generosidad con los pobres y por su vida sencilla. Fue él quien ordenó diácono a Ildefonso, que llegaría a ser uno de los grandes santos de la Iglesia toledana.
Murió hacia el año 632 o 633, después de unos dieciocho años de episcopado. San Ildefonso lo incluyó en su obra sobre los varones ilustres, que es la principal fuente sobre su vida. Es venerado en la archidiócesis de Toledo, y su memoria se celebra el 18 de febrero.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.