Beato fue un monje y presbítero del monasterio de San Martín de Turieno, hoy Santo Toribio de Liébana, en Cantabria, que vivió en la segunda mitad del siglo VIII, en el pequeño reino de Asturias, cuando la mayor parte de la península estaba bajo dominio musulmán.
Es conocido sobre todo por su Comentario al Apocalipsis, escrito hacia el año 776 y ampliado después, que reunía textos de autores anteriores para explicar el último libro de la Biblia. La obra se copió durante siglos en los monasterios hispanos, y sus manuscritos ilustrados, conocidos como «beatos», con miniaturas de gran colorido, son una de las joyas del arte medieval europeo. Se le atribuye también el himno O Dei Verbum, en el que se invoca al apóstol Santiago como patrono de Hispania.
Participó, junto con Eterio, que después sería obispo de Osma, en la controversia contra el adopcionismo de Elipando, arzobispo de Toledo, que sostenía que Cristo, en cuanto hombre, era hijo adoptivo de Dios. Ambos escribieron una amplia refutación, y la doctrina de Elipando fue condenada por varios concilios. Beato murió hacia el año 798. Se le venera en Liébana, y su memoria se celebra en febrero.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.