
Tomás García Martínez nació en 1486 o 1488 en Fuenllana, en la actual provincia de Ciudad Real, y creció en la cercana Villanueva de los Infantes, de donde tomó el nombre con el que es conocido. Estudió en la Universidad de Alcalá, donde llegó a enseñar filosofía. En 1516 ingresó en la Orden de San Agustín en Salamanca; fue ordenado sacerdote, se hizo célebre como predicador y ocupó cargos de gobierno como prior y provincial. Desde su provincia impulsó el envío de los primeros agustinos a México.
Rechazó al principio el arzobispado de Granada, pero en 1544, por obediencia, aceptó el de Valencia. Allí se dedicó a reformar la diócesis, visitar las parroquias, mejorar la formación del clero y, sobre todo, atender a los pobres: organizó una amplia red de ayuda a necesitados, huérfanos y enfermos, y vivió con gran sencillez, repartiendo casi todas sus rentas. Por ello se le llamó «padre de los pobres» y «limosnero de Dios». Sus sermones, escritos en castellano y latín, se conservan y tienen notable valor espiritual.
Murió en Valencia el 8 de septiembre de 1555. Fue beatificado en 1618 y canonizado por Alejandro VII en 1658. Sus restos se veneran en la catedral de Valencia, y su nombre lleva la Universidad de Villanova, en Estados Unidos, fundada por los agustinos. En España su fiesta se celebra el 10 de octubre.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.