
Adán Bargielski fue un sacerdote polaco nacido en 1903 en la región de Łomża, en el noreste de Polonia. Fue ordenado sacerdote en 1929 y ejerció el ministerio en varias parroquias. Al comenzar la Segunda Guerra Mundial era vicario en Myszyniec, en la región de los kurpios, y permaneció junto a sus fieles cuando el país fue ocupado.
La ocupación alemana se ensañó con el clero polaco: miles de sacerdotes fueron detenidos, deportados o asesinados, porque la Iglesia era vista como un pilar de la identidad nacional que había que destruir. El padre Bargielski fue arrestado y, tras pasar por otros lugares de detención, enviado al campo de concentración de Dachau, en Baviera, donde se concentró a la mayoría de los sacerdotes presos. Allí soportó el hambre, los trabajos forzados y los malos tratos, y murió el 8 de septiembre de 1942.
Es uno de los 108 mártires polacos de la Segunda Guerra Mundial beatificados por Juan Pablo II en Varsovia el 13 de junio de 1999. Este grupo reúne a obispos, sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos de toda Polonia que murieron en campos y prisiones durante la ocupación. Se le recuerda de manera particular en la diócesis de Łomża.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.