
Marino Blanes Giner nació en Alcoy, en la provincia de Alicante, el 19 de septiembre de 1888. Fue un laico muy conocido en su ciudad: trabajaba como empleado de banca y llegó a ser concejal del ayuntamiento. Al mismo tiempo, desarrolló una intensa vida de apostolado. Fue catequista y promovió un centro de formación católica, perteneció a las Conferencias de San Vicente de Paúl, presidió la Adoración Nocturna de Alcoy y era terciario franciscano. Los domingos acostumbraba visitar a los enfermos del hospital de la ciudad.
Alcoy fue uno de los lugares donde la hostilidad contra la Iglesia se manifestó antes y con más fuerza. Ya en la primavera de 1936 se cerraron y destruyeron templos, y tras el estallido de la guerra civil, en julio de ese año, la persecución se convirtió en una oleada de detenciones y asesinatos de sacerdotes, religiosos y laicos señalados por su fe.
Marino, por su conocida militancia católica, fue detenido y asesinado en septiembre de 1936, sin otro motivo que su condición de creyente comprometido. Juan Pablo II lo beatificó el 11 de marzo de 2001, junto con el numeroso grupo de mártires de la región valenciana encabezado por el sacerdote José Aparicio Sanz y compañeros. Es recordado en Alcoy como ejemplo de laico que unió la vida profesional, el servicio público y la caridad.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.