
Juan de Lalande nació en Dieppe, en Normandía, a comienzos del siglo XVII. Siendo joven viajó a Nueva Francia, la colonia francesa en el actual Canadá, y se ofreció a los jesuitas de Quebec como «donado», es decir, como laico que se comprometía a servir en las misiones sin ser religioso, con votos privados de obediencia y castidad.
En 1646 se ofreció para acompañar al jesuita Isaac Jogues en una misión de paz entre los iroqueses mohawk, en el territorio del actual estado de Nueva York. Jogues ya había sido cautivo de los mohawk y había sufrido torturas en una misión anterior, y aquel año había participado en negociaciones de paz entre franceses, hurones e iroqueses. Durante el viaje, sin embargo, la situación cambió: una epidemia y una mala cosecha se atribuyeron a los misioneros, y un sector de los mohawk decidió acabar con ellos. Los dos fueron capturados al llegar a la aldea de Ossernenon.
Isaac Jogues fue asesinado el 18 de octubre de 1646. Al día siguiente, Juan de Lalande intentó recuperar el cuerpo del sacerdote y fue también asesinado. Ambos forman parte del grupo de ocho mártires de Norteamérica, jesuitas y donados, canonizados por el papa Pío XI en 1930. En el lugar de su muerte, en Auriesville, Nueva York, se levanta un santuario dedicado a ellos, y también se les venera en Midland, Canadá.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.