
Felipe Howard, conde de Arundel, fue un noble inglés que murió en prisión en la Torre de Londres por su fe católica, en tiempos de la reina Isabel I. Nació en 1557, hijo del duque de Norfolk, que fue ejecutado por traición en 1572. Por esa condena Felipe perdió el ducado, aunque heredó por línea materna el condado de Arundel. Se educó en un ambiente protestante, estudió en Cambridge y se casó muy joven con Ana Dacre.
Durante sus años en la corte llevó una vida mundana y descuidó a su esposa. Le impresionó profundamente asistir en 1581 a los debates del jesuita Edmundo Campion con teólogos protestantes, poco antes de su ejecución, y empezó a cambiar de vida. En 1584 se reconcilió con la Iglesia católica, lo que en aquella época estaba castigado con dureza. Al año siguiente intentó salir de Inglaterra, pero fue detenido y encerrado en la Torre de Londres.
Pasó allí diez años, condenado a muerte aunque la sentencia nunca se ejecutó, y dedicado a la oración y la penitencia, sin que se le permitiera ver a su esposa ni conocer a su hijo nacido tras su arresto. Murió en la Torre el 19 de octubre de 1595. Pablo VI lo canonizó en 1970 entre los cuarenta mártires de Inglaterra y Gales. Sus restos reposan en la catedral de Arundel, dedicada a él y a Nuestra Señora.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.