Beato Juan de Perusa
y Pedro de Sasso-Ferrato, martirizados en Valencia en 1230. Discípulos de San Francisco de Asís, se ofrecieron al santo para predicar el Evangelio entre los mahometanos.
En Teruel construyeron una iglesia y desde allí salieron durante muchos años a predicar por tierras de Valencia.
Entre las conversiones ruidosas que hicieron, fue una la del rey de Valencia, Azote, que abolió el mahometismo como religión en todos sus dominios.
Fuente de la biografía: Evangelizo.org.