
Alfredo Ildefonso Schuster fue monje benedictino y arzobispo de Milán durante veinticinco años. Nació en Roma el 18 de enero de 1880. Ingresó muy joven en la abadía benedictina de San Pablo Extramuros, donde tomó el nombre de Ildefonso, y fue ordenado sacerdote en 1904. Se dedicó al estudio y la enseñanza de la liturgia y de la historia monástica, y en 1918 fue elegido abad de su monasterio. Su obra sobre el año litúrgico, el Liber Sacramentorum, tuvo gran difusión.
En 1929 Pío XI lo nombró arzobispo de Milán y lo creó cardenal. Gobernó la diócesis hasta su muerte con un estilo muy austero y una intensa actividad pastoral: realizó repetidas visitas a todas las parroquias, impulsó la formación del clero, la catequesis y la vida litúrgica, y celebró sínodos diocesanos. Durante la Segunda Guerra Mundial se ocupó de la asistencia a la población y, en abril de 1945, intentó mediar para evitar que la ciudad sufriera más violencia en los últimos días del conflicto.
Murió el 30 de agosto de 1954 en el seminario de Venegono, cerca de Varese, que él mismo había impulsado. Juan Pablo II lo beatificó el 12 de mayo de 1996. Su cuerpo reposa en la catedral de Milán, donde es especialmente venerado.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.