Oración de quien lucha con una adicción
Para el alcohol, el juego, la pantalla o lo que sea: un día a la vez.
Se puede empezar cualquier día
Nueve días, un día a la vez: para el que lucha y para su familia.
Esta novena no tiene fecha: se empieza el día que haga falta y se reza nueve días seguidos.
Las adicciones no se vencen con voluntad sola ni con oración sola: hacen falta las dos y, casi siempre, ayuda profesional y un grupo.
Esta novena está escrita a la medida de eso: un día a la vez, sin discursos, y con la familia dentro, porque una adicción nunca es de uno solo.
Se empieza hoy, no mañana. La puede rezar la persona que lucha o su familia. Cada día pide una cosa concreta y pequeña.
Señor, esto es más fuerte que yo.
Dame este día limpio. Solo este.
Mañana volveré a pedírtelo.
Pon a mi lado a alguien que me ayude de verdad,
y dame humildad para dejarme ayudar.
Amén.
San Maximiliano Kolbe, san Camilo de Lelis,
rogad por los que están esclavizados por algo.
Señor, tú viniste a dar libertad a los cautivos:
libra a N. y sostén a su familia.
Amén.
Para el alcohol, el juego, la pantalla o lo que sea: un día a la vez.
Para el día después, cuando lo que más pesa es la vergüenza.
Para el momento exacto en que aprieta: corta, para decirla de pie y salir de ahí.