Día 5 de 9

Quinto día — La gente y los sitios

  1. Oración de todos los días

    Señor, esto es más fuerte que yo.

    Dame este día limpio. Solo este.
    Mañana volveré a pedírtelo.

    Pon a mi lado a alguien que me ayude de verdad,
    y dame humildad para dejarme ayudar.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Salmos 1,1-4

    1 Dichoso aquel varón que no se deja llevar de los consejos de los malos, ni se detiene en el camino de los pecadores, ni se asienta en la cátedra pestilencial de los libertinos; sino que tiene puesta toda su voluntad en la Ley del Señor, y está meditando en ella día y noche. 2 Él será como el árbol plantado junto a las corrientes de las aguas, el cual dará su fruto en el debido tiempo, y cuya hoja no caerá nunca; y cuanto él hiciere tendrá próspero efecto. 3 No así los impíos, no así, sino que serán como el tamo o polvo que el viento arroja de la superficie de la tierra. Por tanto, no prevalecerán los impíos en juicio; ni los pecadores estarán en la asamblea de los justos. 4 Porque conoce el Señor y premia el proceder de los justos; mas la senda de los impíos terminará en la perdición.
  3. Meditación del día 5

    Hay compañías y lugares que no se pueden frecuentar, y eso es parte de la lucha.

    El primer salmo de la Biblia empieza hablando de compañías: dichoso el que no sigue el consejo de los malvados, ni se detiene en el camino de los pecadores, ni se sienta en la cátedra de los libertinos. Ese tal es como un árbol plantado junto al agua, que da fruto a su tiempo.

    En la lucha contra una adicción, eso se traduce en cosas muy concretas. Hay amistades con las que siempre se termina consumiendo, bares por los que no conviene pasar, aplicaciones que hay que borrar, contactos que hay que bloquear, fiestas a las que no se puede ir, al menos por un tiempo. No es exagerar ni juzgar a los demás: es proteger un proceso frágil.

    A veces eso cuesta más que dejar la sustancia misma, porque implica perder amigos y costumbres. Duele, y es normal que duela. Pero también se abren otras compañías: las del grupo, las de la familia que vuelve a confiar, amistades nuevas con las que se puede estar sobrio. Piensa hoy en una persona o un lugar del que necesitas apartarte.

  4. Petición

    Dame claridad para apartarme
    de lo que me arrastra.
    Amén.

  5. Oración final

    San Maximiliano Kolbe, san Camilo de Lelis,
    rogad por los que están esclavizados por algo.

    Señor, tú viniste a dar libertad a los cautivos:
    libra a N. y sostén a su familia.
    Amén.

Mañana toca el día 6. Vuelve a esta hora.