Día 7 de 9

Séptimo día — Reparar

  1. Oración de todos los días

    Señor, esto es más fuerte que yo.

    Dame este día limpio. Solo este.
    Mañana volveré a pedírtelo.

    Pon a mi lado a alguien que me ayude de verdad,
    y dame humildad para dejarme ayudar.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Mateo 5,23-26

    23 Por lo tanto, si al tiempo de presentar tu ofrenda en el altar, allí te acuerdas que tu hermano tiene alguna queja contra ti: 24 deja allí mismo tu ofrenda, delante del altar, y ve primero a reconciliarte con tu hermano: y después volverás a presentar tu ofrenda. 25 Componte luego con tu contrario, mientras estás con él todavía en el camino; no sea que te ponga en manos del juez, y el juez te entregue en las del alguacil, y te metan en la cárcel. 26 Aseguróte de cierto que de allí no saldrás hasta que pagues el último céntimo. SAN MATEO Sermón del Monte: No fornicar
  3. Meditación del día 7

    Hay deudas y daños concretos. Hoy toca hacer una lista y empezar por lo más fácil.

    Jesús dice algo sorprendente: si vas a presentar tu ofrenda en el altar y te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti, deja tu ofrenda allí y ve primero a reconciliarte con él. La relación con Dios no puede saltarse el daño hecho a otros.

    Los programas de doce pasos tienen dos pasos dedicados a esto: hacer una lista de las personas a las que se ha hecho daño y estar dispuesto a reparar, y luego hacerlo directamente siempre que sea posible, salvo cuando hacerlo cause más daño. Una adicción suele dejar un rastro largo: deudas, promesas rotas, mentiras, objetos vendidos, momentos importantes a los que no se acudió.

    No se puede reparar todo de golpe, y algunas cosas no tienen arreglo. Por eso conviene empezar por lo más fácil: devolver una cantidad pequeña, pedir perdón a alguien que lo va a recibir bien, cumplir una promesa sencilla. Hoy escribe esa lista, aunque te dé vergüenza. Luego elige una sola cosa y piensa cuándo y cómo la vas a hacer.

  4. Petición

    Dame valor para reparar lo que pueda.
    Amén.

  5. Oración final

    San Maximiliano Kolbe, san Camilo de Lelis,
    rogad por los que están esclavizados por algo.

    Señor, tú viniste a dar libertad a los cautivos:
    libra a N. y sostén a su familia.
    Amén.

Mañana toca el día 8. Vuelve a esta hora.