Día 9 de 9

Noveno día — Mañana otra vez

  1. Oración de todos los días

    Señor, esto es más fuerte que yo.

    Dame este día limpio. Solo este.
    Mañana volveré a pedírtelo.

    Pon a mi lado a alguien que me ayude de verdad,
    y dame humildad para dejarme ayudar.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Lamentaciones 3,21-26

    21 Con todo, considerando estas cosas dentro de mi corazón, hallaré mi esperanza en el Señor. HET. 22 Es una misericordia del Señor el que nosotros no hayamos sido consumidos del todo, porque jamás han faltado sus piedades. HET. 23 Cada día las hay nuevas desde muy de mañana: grande es, ¡oh, Señor!, tu fidelidad. HET. 24 Mi herencia, dice el alma mía, es el Señor; por lo tanto, pondré en Él mi confianza. TET. 25 Bueno es el Señor para los que esperan en Él, para las almas que le buscan. TET. 26 Bueno es aguardar en silencio la salud que viene de Dios. TET.
  3. Meditación del día 9

    La novena termina y la lucha sigue. Lo bueno es que se aprende a pedir cada día.

    Las Lamentaciones son un libro de duelo, escrito tras la destrucción de Jerusalén. Y en medio de tanto dolor aparece este pasaje: la misericordia del Señor no se ha agotado, sus compasiones no se acaban; se renuevan cada mañana. Bueno es esperar en silencio la salvación del Señor.

    Esta novena termina, pero la lucha sigue. No hay una oración que cure de golpe una adicción, ni nueve días que lo arreglen todo. Lo que sí se puede haber aprendido es una manera de vivir: pedir cada día, nombrar lo que pasa, buscar ayuda, prever las horas malas, apartarse de lo que arrastra, reparar, levantarse después de caer.

    Si estos nueve días han sido limpios, o casi, da gracias sin presumir. Si ha habido caídas, no te desanimes: cada mañana trae misericordia nueva. Mañana vuelves a empezar, y pasado mañana también. Así es como se recupera la gente: no con una gran victoria, sino con muchos días pequeños. Puedes volver a rezar esta novena cuantas veces lo necesites.

  4. Petición

    Señor, gracias por estos nueve días limpios o casi.
    Mañana empiezo otra vez.
    Amén.

  5. Oración final

    San Maximiliano Kolbe, san Camilo de Lelis,
    rogad por los que están esclavizados por algo.

    Señor, tú viniste a dar libertad a los cautivos:
    libra a N. y sostén a su familia.
    Amén.

Con este día se cierra la novena.