Día 3 de 9

Tercer día — Pedir ayuda

  1. Oración de todos los días

    Señor, esto es más fuerte que yo.

    Dame este día limpio. Solo este.
    Mañana volveré a pedírtelo.

    Pon a mi lado a alguien que me ayude de verdad,
    y dame humildad para dejarme ayudar.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Marcos 2,1-5

    1 Al cabo de algunos días volvió a entrar en Cafarnaúm; 2 y corriendo la voz de que estaba en la casa, acudieron muchos, en tanto número, que no cabían ni dentro ni aun fuera delante de la puerta; y Él les anunciaba la palabra de Dios. 3 Entonces llegaron unos conduciendo a cierto paralítico, que llevaban entre cuatro. 4 Y no pudiendo presentárselo por causa del gentío que estaba alrededor, descubrieron el techo por la parte bajo la cual estaba Jesús; y por la abertura descolgaron la camilla en que yacía el paralítico. 5 Viendo Jesús la fe de aquellos hombres, dijo al paralítico: Hijo, tus pecados te son perdonados.
  3. Meditación del día 3

    Tarea de hoy: buscar un grupo, un médico o un teléfono y apuntarlo.

    En Cafarnaúm, la casa donde está Jesús está tan llena que no se puede entrar. Cuatro hombres traen a un paralítico en una camilla y, como no pueden llegar por la puerta, suben al techo, lo abren y lo bajan delante de Jesús. Marcos dice que Jesús vio la fe de ellos. El paralítico no podía llegar solo; necesitó a cuatro.

    Casi nadie sale de una adicción solo con fuerza de voluntad. Hace falta ayuda: médicos, psicólogos, grupos de apoyo, comunidades terapéuticas, a veces medicación. Y muchas veces la ayuda llega porque alguien de la familia o un amigo se encarga de buscarla, de pedir la cita, de llevar a la persona.

    El orgullo dice que pedir ayuda es una derrota. Es al revés: es lo más valiente que se puede hacer. La tarea de hoy es concreta: busca un número de teléfono, la dirección de un grupo, el nombre de un especialista, y apúntalo donde lo veas. Si estás rezando por otro, piensa si tú puedes ser uno de los cuatro que lo llevan.

  4. Petición

    Quítame el orgullo que me impide pedir ayuda.
    Amén.

  5. Oración final

    San Maximiliano Kolbe, san Camilo de Lelis,
    rogad por los que están esclavizados por algo.

    Señor, tú viniste a dar libertad a los cautivos:
    libra a N. y sostén a su familia.
    Amén.

Mañana toca el día 4. Vuelve a esta hora.