Consagración a la Virgen
El «oh Señora mía, oh Madre mía»: entregarse entero a María en tres líneas.
Del 18 al 26 de noviembre
A la Virgen de la medalla que llevan millones de personas.
Empieza el 18 de noviembre, dentro de 61 días.
En 1830, en una capilla de París, a una novicia se le encargó acuñar una medalla con una frase alrededor: «Oh María, sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a ti».
Esa medalla acabó en el cuello de millones de personas, y su devoción está unida desde el principio al servicio a los pobres, que era el oficio de las hijas de la caridad.
Del 18 al 26 de noviembre, víspera de su fiesta. Los martes se le dedica la oración de la Medalla Milagrosa en las iglesias vicencianas de todo el mundo.
Oh María, sin pecado concebida,
ruega por nosotros que recurrimos a ti.
Virgen de la Medalla Milagrosa,
madre de los que sufren:
pon tus manos abiertas sobre esta casa
y sobre los que hoy te encomiendo.
Amén.
Oh María, sin pecado concebida,
ruega por nosotros que recurrimos a ti.
(tres veces)
Virgen de la Medalla Milagrosa,
alcánzanos un corazón sencillo,
manos abiertas
y la gracia de morir en amistad con Dios.
Amén.
El «oh Señora mía, oh Madre mía»: entregarse entero a María en tres líneas.
Cuatro versos a la Virgen que muchos rezan al pasar delante de su imagen.
Para pedir por alguien que está enfermo, esté el diagnóstico claro o no.