Día 8 de 9

Octavo día — Por las vocaciones de servicio

  1. Oración de todos los días

    Oh María, sin pecado concebida,
    ruega por nosotros que recurrimos a ti.

    Virgen de la Medalla Milagrosa,
    madre de los que sufren:
    pon tus manos abiertas sobre esta casa
    y sobre los que hoy te encomiendo.
    Amén.

  2. Lectura del día

    1 Pedro 4,8-11

    8 Pero sobre todo mantened constante la mutua caridad entre vosotros, porque la caridad cubre o disimula muchedumbre de pecados. 9 Ejercitad la hospitalidad los unos con los otros, sin murmuraciones. 10 Comunique cada cual al prójimo la gracia o don, según que la recibió, como buenos dispensadores de los dones de Dios, los cuales son de muchas maneras. 11 El que habla o predica la palabra divina, hágalo de modo que parezca que habla Dios por su boca; quien tiene algún ministerio eclesiástico, ejercítelo corno una virtud que Dios le ha comunicado, a fin de que en todo cuanto hagáis sea Dios glorificado por Jesucristo, suya es la gloria, y el imperio por los siglos de los siglos. Amén. Padecer por cristianos
  3. Meditación del día 8

    Por las religiosas que trabajan en hospitales, cárceles y barrios, que son muchas y salen poco.

    Pedro pide a cada uno que ponga al servicio de los demás el don que recibió. No todos predican ni todos administran; cada cual sirve con lo que tiene. Y añade un detalle que se olvida: la hospitalidad, «sin murmuraciones».

    Las Hijas de la Caridad, la familia de Catalina Labouré, son hoy miles de mujeres repartidas por decenas de países. Muchas trabajan en hospitales, cárceles, centros para personas con sida o con discapacidad, comedores y barrios donde otros no entran. Casi nunca salen en las noticias. Junto a ellas, hay voluntarios laicos que dan sus tardes libres a lo mismo, y que también se cansan y también necesitan que alguien rece por ellos.

    Dedica la oración de hoy a esas personas, y si conoces a alguna, díselo. Pero no te quedes ahí: pregúntate cuál es tu don, el que Pedro dice que recibiste para administrarlo. Puede ser cocinar, escuchar, saber de cuentas, conducir. Alguna obra de tu ciudad lo necesita y no tiene a quién pedírselo.

  4. Petición

    Bendice a las religiosas y a los voluntarios
    que cuidan a quien nadie quiere cuidar.
    Amén.

  5. Oración final

    Oh María, sin pecado concebida,
    ruega por nosotros que recurrimos a ti.
    (tres veces)

    Virgen de la Medalla Milagrosa,
    alcánzanos un corazón sencillo,
    manos abiertas
    y la gracia de morir en amistad con Dios.
    Amén.

Mañana toca el día 9. Vuelve a esta hora.