Día 9 de 9

Noveno día — Víspera del 27

  1. Oración de todos los días

    Oh María, sin pecado concebida,
    ruega por nosotros que recurrimos a ti.

    Virgen de la Medalla Milagrosa,
    madre de los que sufren:
    pon tus manos abiertas sobre esta casa
    y sobre los que hoy te encomiendo.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Deuteronomio 6,4-9

    4 Escucha, ¡oh Israel!: El Señor Dios nuestro es el solo y único Dios y Señor. 5 Amarás, pues, al Señor Dios tuyo con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con todas tus fuerzas. 6 Y estos mandamientos, que yo te doy en este día, estarán estampados en tu corazón, 7 y los enseñarás a tus hijos, y en ellos meditarás DEUTERONOMIO sentado en tu casa, y andando de viaje, y al levantarte, 8 y los has de traer para memoria ligados en tu mano, y pendientes en la frente ante tus ojos, 9 y escribirlos hasta en el dintel de tu casa.
  3. Meditación del día 9

    Mañana es su fiesta. Quien lleve la medalla, que sepa por qué la lleva; eso es toda la devoción.

    El Deuteronomio manda llevar las palabras de Dios atadas a la mano y sobre la frente, y escribirlas en el dintel de la casa. Pero antes dice dónde deben estar primero: en el corazón. El signo exterior solo tiene sentido si recuerda algo que ya vive dentro.

    La medalla es exactamente eso: un signo para llevar encima. En el anverso, María de pie sobre el mundo, con las manos abiertas, y la frase que se repite en estos días. En el reverso, una M con una cruz, dos corazones —el de Jesús con espinas y el de María atravesado— y doce estrellas alrededor. Cada elemento remite a algo: la cruz, el dolor compartido, la Iglesia.

    Mañana es la fiesta, el 27 de noviembre, aniversario de la aparición de 1830. Si llevas la medalla, que sea por lo que significa, no por miedo a quitártela. Y si se la regalas a alguien, explícale lo que hay en ella. Una medalla que nadie entiende es una joya más. Una medalla que se entiende es una oración que va contigo.

  4. Petición

    Virgen de la Medalla Milagrosa, gracias por estos nueve días.
    Oh María, sin pecado concebida,
    ruega por nosotros que recurrimos a ti.
    Amén.

  5. Oración final

    Oh María, sin pecado concebida,
    ruega por nosotros que recurrimos a ti.
    (tres veces)

    Virgen de la Medalla Milagrosa,
    alcánzanos un corazón sencillo,
    manos abiertas
    y la gracia de morir en amistad con Dios.
    Amén.

Con este día se cierra la novena.