Día 5 de 9

Quinto día — Por los que van a morir

  1. Oración de todos los días

    Oh María, sin pecado concebida,
    ruega por nosotros que recurrimos a ti.

    Virgen de la Medalla Milagrosa,
    madre de los que sufren:
    pon tus manos abiertas sobre esta casa
    y sobre los que hoy te encomiendo.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Lucas 23,39-43

    39 Y uno de los ladrones que estaban crucificados blasfemaba contra Jesús, diciendo: Si Tú eres el Cristo, sálvate a Ti mismo y a nosotros. 40 Mas el otro le reprendía, diciendo: ¡Cómo!, ¿ni aun tú temes a Dios, estando, como estás, en el mismo suplicio? 41 Nosotros, a la verdad, estamos en él justamente, pues pagamos la pena merecida por nuestros delitos: pero Éste ningún mal ha hecho. 42 Decía después a Jesús: Señor, acuérdate de mí cuando hayas llegado a tu reino. 43 Y Jesús le dijo: En verdad te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso. SAN LUCAS Muerte de Jesús
  3. Meditación del día 5

    La devoción la pone junto a los moribundos, sobre todo los que están lejos de Dios.

    El primero en oír «hoy estarás conmigo en el paraíso» fue un condenado que, según él mismo, merecía su castigo. No tuvo tiempo de reparar nada, ni de cambiar de vida, ni de hacer penitencia. Solo dijo una frase: «acuérdate de mí».

    La tradición vicenciana unió la medalla a la atención de los moribundos, en especial de los que llegan al final lejos de Dios o enfadados con él. No se trata de forzar conversiones en una cama de hospital, que sería una falta de respeto. Se trata de que nadie muera sin que alguien rece por él, aunque no lo sepa.

    Hoy hay muchas personas que mueren solas: en residencias, en hospitales donde la familia no llega, en la calle, en países lejos de los suyos. Algunas murieron así durante la pandemia y sus hijos todavía cargan con no haber podido despedirse. Si te pasó a ti, este evangelio te dice que la última palabra no la tuvo la soledad. Y si puedes acompañar a alguien en sus últimos días, no lo dejes para mañana.

  4. Petición

    Asiste a los que hoy se están muriendo,
    y en especial a los que mueren sin fe y sin nadie.
    Amén.

  5. Oración final

    Oh María, sin pecado concebida,
    ruega por nosotros que recurrimos a ti.
    (tres veces)

    Virgen de la Medalla Milagrosa,
    alcánzanos un corazón sencillo,
    manos abiertas
    y la gracia de morir en amistad con Dios.
    Amén.

Mañana toca el día 6. Vuelve a esta hora.