
Santa Olga fue princesa de Kiev en el siglo X y es venerada como la primera gobernante de la Rus de Kiev, el antiguo Estado del que proceden Ucrania, Bielorrusia y Rusia, que abrazó el cristianismo. Era esposa del príncipe Ígor. Cuando él fue asesinado por la tribu de los drevlianos, hacia el año 945, Olga asumió la regencia en nombre de su hijo Sviatoslav y, según las crónicas, vengó con dureza la muerte de su marido. Gobernó con energía y reorganizó la administración del territorio.
Hacia mediados de la década de 950 recibió el bautismo, con el nombre cristiano de Elena, probablemente en Constantinopla, durante una visita a la corte del emperador bizantino. Intentó extender la fe cristiana en su pueblo y pidió incluso misioneros al emperador germano Otón I, pero su hijo Sviatoslav se mantuvo pagano y sus esfuerzos tuvieron un alcance limitado.
Murió en Kiev en el año 969. Su nieto, san Vladimiro, completaría su obra con la cristianización oficial de la Rus en el año 988. Por eso la tradición ortodoxa da a ambos el título de «iguales a los apóstoles». Olga es venerada tanto por las Iglesias ortodoxas como por la Iglesia católica, especialmente en Ucrania y Rusia, y su memoria se celebra el 11 de julio.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.