Abundio fue un sacerdote cristiano del siglo IX en al-Ándalus, en la época en que Córdoba era la capital del emirato omeya. Era párroco de Ananelos, una localidad de la sierra cordobesa que se suele identificar con Hornachuelos. Todo lo que se sabe de él procede de una breve noticia de san Eulogio de Córdoba, el sacerdote que escribió la memoria de los llamados mártires de Córdoba y que también murió mártir pocos años después.
A mediados del siglo IX varias decenas de cristianos cordobeses fueron ejecutados por las autoridades del emirato, muchos de ellos por haberse presentado voluntariamente ante los jueces para proclamar su fe y criticar el islam, lo que la ley castigaba con la muerte. Según Eulogio, el caso de Abundio fue distinto: no se presentó por su propia iniciativa, sino que fue llevado ante el juez mediante engaños. Una vez allí, confesó abiertamente su fe en Cristo y rechazó la religión islámica.
Fue condenado y decapitado en Córdoba en el año 854, y su cuerpo quedó expuesto a los perros, como se hacía con otros condenados de ese tiempo. El Martirologio Romano lo recuerda el 11 de julio. Es venerado en la diócesis de Córdoba, y especialmente en Hornachuelos, que lo considera su patrono y celebra su fiesta en julio.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.