San Pío I

Pío I fue obispo de Roma a mediados del siglo II, aproximadamente entre los años 140 y 155, sucesor del papa Higinio. Según el Liber Pontificalis era hijo de un tal Rufino y natural de Aquilea, en el norte de Italia, aunque este dato es poco seguro. Un documento muy antiguo, el llamado Fragmento Muratoriano, afirma que el libro conocido como El Pastor, una obra cristiana sobre la penitencia muy leída en los primeros siglos, fue escrito por Hermas en Roma «cuando su hermano Pío ocupaba la sede de la Iglesia de la ciudad». Si ese parentesco es cierto, Pío pertenecía a una familia de origen humilde, quizá de antiguos esclavos.

Su pontificado coincidió con un periodo de gran agitación doctrinal en la comunidad romana. En esos años vivieron y enseñaron en Roma Valentín, uno de los principales maestros gnósticos, y Marción, que rechazaba el Antiguo Testamento y proponía una Biblia reducida; Marción fue separado de la Iglesia de Roma hacia el año 144. También es la época en que san Justino, el filósofo cristiano, enseñaba en la ciudad.

Una tradición posterior lo consideró mártir, pero no hay pruebas de ello, y el Martirologio Romano actual lo recuerda simplemente como papa el 11 de julio. Según la tradición, fue sepultado en el Vaticano, junto a la tumba de san Pedro.

Biografía: redacción de Misa de Hoy.

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