
Julia Francisca Catalina Postel nació el 28 de noviembre de 1756 en Barfleur, un pequeño puerto de Normandía, en Francia. Se educó con las benedictinas de Valognes y, al volver a su pueblo, abrió una escuela para niñas, a las que enseñaba con gran dedicación.
Durante la Revolución Francesa, cuando los sacerdotes fieles a Roma fueron perseguidos y tuvieron que vivir escondidos, Julia convirtió su casa en un refugio para ellos y en un lugar donde se celebraba la misa en secreto. Guardaba la Eucaristía, que llevaba a los enfermos y moribundos con permiso especial, preparaba a los niños para los sacramentos y sostenía la fe de la comunidad en tiempos de gran peligro.
Restablecida la paz religiosa, se dedicó a la educación cristiana de las niñas pobres. En 1807, con unas pocas compañeras, fundó en Cherburgo la congregación de las Hermanas de las Escuelas Cristianas de la Misericordia y tomó el nombre de María Magdalena. Los comienzos fueron muy pobres y difíciles. Finalmente, en 1832, la comunidad se estableció en la antigua abadía de Saint-Sauveur-le-Vicomte, entonces en ruinas, que la fundadora, ya anciana, se empeñó en restaurar. Murió allí el 16 de julio de 1846, a los ochenta y nueve años. Fue beatificada en 1908 y canonizada por Pío XI en 1925. Sus restos se veneran en la abadía de Saint-Sauveur-le-Vicomte, sede de su congregación.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.