
Nicolás Savouret nació el 27 de febrero de 1733 en Jouvelle, en el Franco Condado, y fue fraile franciscano conventual, doctor en teología. Al estallar la Revolución Francesa era director espiritual de las clarisas de Moulins. Cuando las leyes revolucionarias suprimieron los votos religiosos, declaró que no abandonaría voluntariamente ni su orden ni su hábito, y se negó a prestar el juramento constitucional exigido al clero.
Claudio Béguignot, nacido en 1736 en Langres, era cartujo. Había vivido en varias cartujas de Francia, la última cerca de Ruan. Tras la supresión de los monasterios permaneció en Ruan, donde fue arrestado en 1793 por no haber prestado los juramentos. Los que lo trataron en prisión lo recordaban como un hombre de gran vida interior, humilde y buscado por todos como confesor.
Ambos fueron condenados a la deportación y enviados en 1794 a Rochefort, donde los sacerdotes considerados refractarios eran encerrados en barcos anclados frente a la costa. Allí, en condiciones de hacinamiento, hambre y enfermedad, murieron cientos de clérigos. Los dos estuvieron en el navío Les Deux Associés y murieron el 16 de julio de 1794; según se recuerda, los guardias rompieron el crucifijo que Claudio llevaba consigo. Juan Pablo II los beatificó el 1 de octubre de 1995 junto con el resto de mártires de los pontones de Rochefort.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.