
Isabel nació en 1207 en Hungría, hija del rey Andrés II y de Gertrudis de Merania. Siendo niña fue prometida al heredero del landgraviato de Turingia y llevada a su corte, en el castillo de Wartburg, en el centro de Alemania. En 1221 se casó con Luis IV de Turingia; fue un matrimonio muy unido, del que nacieron tres hijos. Desde joven se distinguió por su vida de oración y por su generosidad con los pobres y los enfermos, a quienes atendía personalmente, incluso durante una época de hambruna.
En 1227 su esposo murió en Otranto, en el sur de Italia, cuando partía hacia la cruzada. Viuda con veinte años, Isabel dejó la corte, en parte por los conflictos con la familia de su marido, y tras asegurar el cuidado de sus hijos se estableció en Marburgo. Allí vistió el hábito de la penitencia franciscana, guiada por su director espiritual, Conrado de Marburgo, y con sus bienes fundó un hospital donde ella misma cuidaba a los enfermos más pobres.
Murió en Marburgo el 17 de noviembre de 1231, con solo 24 años. El papa Gregorio IX la canonizó en 1235 y sobre su tumba se levantó la iglesia de Santa Isabel de Marburgo. La tradición popular la asocia con el «milagro de las rosas». Es patrona de la Tercera Orden franciscana, de las obras de caridad y de los enfermeros, y es muy venerada en Alemania y Hungría.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.