León Saisho Shichiemon Atsutomo fue un samurái japonés de alto rango, nacido hacia 1569. Recibió el bautismo el 22 de julio de 1608 de manos del dominico español Jacinto Orfanel, que también moriría mártir años después. Tras su conversión llevó una vida intensa de oración y procuró vivir con coherencia su nueva fe.
Era una época en que muchos señores feudales japoneses, siguiendo la creciente hostilidad del poder central hacia el cristianismo, prohibían a sus vasallos hacerse cristianos. El señor de León le exigió repetidamente que renunciara a la fe, y él se negó con serenidad, declarando que prefería morir antes que dejar de ser cristiano. Fue condenado a muerte por haberse bautizado contra la voluntad de su señor. Según las noticias que el obispo Luis Cerqueira envió a Roma, acudió al lugar de la ejecución sin sus armas, vestido de fiesta, y rezó arrodillado ante una pequeña imagen del descendimiento de la cruz. Pidió morir en un cruce de caminos, porque le recordaba la cruz de Cristo, y allí fue decapitado el 17 de noviembre de 1608, apenas cuatro meses después de su bautismo.
Forma parte de los 188 mártires japoneses de los siglos XVI y XVII beatificados en Nagasaki el 24 de noviembre de 2008, un grupo formado casi por completo por laicos.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.