
San Trudón, conocido en neerlandés como Sint-Truiden y en francés como saint Trond, fue un sacerdote franco del siglo VII que evangelizó la región de Hesbaye, en la actual Bélgica, donde aún quedaban muchos paganos. Su vida fue escrita por un diácono llamado Donato menos de un siglo después de su muerte, y se considera en conjunto fiable.
Nació en una familia franca de la región. Se sintió llamado al servicio de la Iglesia y, por consejo de san Remaclo, se formó en la escuela catedralicia de Metz, donde fue ordenado sacerdote por el obispo san Clodulfo. Donó sus bienes a la Iglesia de Metz y regresó a su tierra natal para predicar el Evangelio.
En sus posesiones de Sarchinium construyó una iglesia y un monasterio, donde reunió a discípulos que le ayudaron en la evangelización. En torno a esa fundación creció con los siglos la ciudad que hoy lleva su nombre, Sint-Truiden, entre Lovaina y Tongeren, que llegó a tener una importante abadía benedictina. Se le atribuye también la fundación de una comunidad femenina. Murió hacia el año 693 y fue enterrado en su monasterio. Sus reliquias se conservan en un relicario en Sint-Truiden, donde es el patrono de la ciudad, y su fiesta se celebra el 23 de noviembre.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.