Felipe de las Casas, conocido como san Felipe de Jesús, nació en la Ciudad de México en 1572, hijo de padres españoles. De niño y joven tuvo un carácter inquieto: ingresó en el convento franciscano de Puebla, pero lo abandonó, y trabajó un tiempo como aprendiz de platero. Su padre lo envió entonces a Manila, en Filipinas, para que se abriera camino en el comercio.
En Manila vivió al principio una vida despreocupada, pero allí maduró su vocación y entró en la Orden franciscana, donde tomó el nombre de Felipe de Jesús y se dedicó al cuidado de los enfermos. En 1596, cuando estaba a punto de recibir la ordenación sacerdotal, se embarcó hacia México para ser ordenado allí. El galeón San Felipe, en el que viajaba, fue sorprendido por un tifón y acabó en las costas de Japón.
En aquellos años, el gobernante japonés Toyotomi Hideyoshi había prohibido la predicación cristiana. Felipe se unió a los franciscanos de Kioto y, poco después, fue detenido junto con otros religiosos y fieles japoneses. Tras recorrer a pie un largo trayecto, fueron crucificados en una colina de Nagasaki el 5 de febrero de 1597, en el grupo de los veintiséis mártires de Japón. Felipe fue el primero en morir. Fue beatificado en 1627 y canonizado por Pío IX en 1862. Es el primer santo nacido en México y patrono de la Ciudad de México.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.