
Isabel Canori nació en Roma en 1774, en una familia acomodada y cristiana. Se educó con las monjas agustinas de Cascia y, de vuelta en Roma, se casó en 1796 con el abogado Cristóforo Mora. El matrimonio se deterioró muy pronto: el marido, inestable y celoso, inició una relación con otra mujer, abandonó su profesión y dilapidó el patrimonio familiar, dejando a su esposa y a sus hijas en la pobreza y endeudadas. Isabel sufrió además humillaciones por parte de algunos parientes.
A pesar de todo, se mantuvo fiel a su matrimonio, sacó adelante a sus dos hijas con su trabajo y ofreció sus sufrimientos por la conversión de su marido. Se hizo terciaria de la Orden de la Santísima Trinidad y llevó una intensa vida de oración, de la que dejó constancia en un diario espiritual. Su casa se convirtió en lugar de acogida para pobres y enfermos, y muchas personas acudían a ella en busca de consejo.
Murió en Roma el 5 de febrero de 1825. Tras su muerte, su esposo cambió de vida y llegó a ser sacerdote franciscano, un hecho que la tradición vincula con las oraciones de Isabel. Juan Pablo II la beatificó en 1994, en el Año Internacional de la Familia. Sus restos se veneran en la iglesia trinitaria de San Carlo alle Quattro Fontane, en Roma, y se la recuerda como modelo de fidelidad conyugal en circunstancias difíciles.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.