
Jacoba Martínez García nació el 30 de diciembre de 1877 en Tarazona, en la provincia de Zaragoza, en el seno de una familia numerosa. En 1899 ingresó en el monasterio de Carmelitas Descalzas de San José de Guadalajara, donde tomó el nombre de María Pilar de San Francisco de Borja. Vivió allí la vida contemplativa durante más de treinta años, entregada a la oración y al trabajo según la regla de santa Teresa de Jesús.
Al estallar la guerra civil en julio de 1936, la comunidad tuvo que abandonar el convento y las religiosas se dispersaron por casas de la ciudad. El 24 de julio de 1936, mientras intentaban trasladarse a otro refugio, tres de ellas fueron reconocidas en la calle y atacadas a tiros: María Pilar, junto con Teresa del Niño Jesús (Eusebia García y García), nacida en Mochales en 1909, y María Ángeles de San José (Marciana Valtierra Tordesillas), nacida en Getafe en 1905. Según los testimonios, María Pilar murió perdonando a quienes las habían atacado.
Juan Pablo II beatificó a las tres carmelitas de Guadalajara el 29 de marzo de 1987. Fueron las primeras víctimas de la persecución religiosa de 1936 elevadas a los altares, lo que abrió el camino a las numerosas beatificaciones posteriores de mártires de aquel periodo. Su memoria se celebra el 24 de julio y se mantiene viva en el Carmelo de Guadalajara y en Tarazona.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.