Gloria al Padre
La alabanza breve a la Trinidad que cierra casi todas las demás oraciones.
Del 14 al 22 de mayo
Nueve días con lo más difícil de explicar y lo más sencillo de rezar.
Empieza el 14 de mayo, dentro de 238 días.
Nadie entiende la Trinidad, y todo católico la reza cien veces al mes: cada señal de la cruz y cada Gloria son trinitarios.
Esta novena no intenta explicarla. Recorre lo que se puede decir: que Dios es Padre, que se hizo hombre y que habita en quien lo recibe.
Los nueve días anteriores al domingo de la Santísima Trinidad, el siguiente a Pentecostés. Sirve también para preparar un bautizo o una confirmación.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Dios que eres tres y uno,
no te entiendo y te rezo.
Que mi vida no sea solitaria como yo la haría,
sino compartida como eres tú.
Amén.
Santo, Santo, Santo es el Señor,
Dios del universo.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos.
Amén.
La alabanza breve a la Trinidad que cierra casi todas las demás oraciones.
El gesto con el que empieza y termina toda oración católica.
El credo largo, el que se profesa los domingos: la misma fe con las palabras que fijaron dos concilios.