Día 3 de 9
Tercer día — El Hijo
Oración de todos los días
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Dios que eres tres y uno,
no te entiendo y te rezo.
Que mi vida no sea solitaria como yo la haría,
sino compartida como eres tú.
Amén.Lectura del día
5 Porque habéis de tener en vuestros corazones los mismos sentimientos que tuvo Jesucristo en el suyo, 6 el cual teniendo la naturaleza de Dios, no fue por usurpación sino por esencia, el ser igual a Dios; 7 y no obstante, se anonadó a Sí mismo tomando la forma de siervo, hecho semejante a los hombres, y reducido a la condición de hombre. 8 Se humilló a Sí mismo haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. 9 Por lo cual también Dios le ensalzó, y le dio nombre superior a todo nombre: 10 al fin de que FILIPENSES al nombre de Jesús se doble toda rodilla en el cielo, en la tierra y en el infierno, 11 y toda lengua confiese que el Señor Jesucristo está en la gloria de Dios Padre.
Meditación del día 3
Dios no mandó un mensaje: vino en persona, con cuerpo y con oficio.
Este himno es de los textos más antiguos del Nuevo Testamento, y probablemente ya se cantaba en las comunidades antes de que Pablo lo copiara en su carta. Dice que el Hijo, siendo de condición divina, no se aferró a ella; se vació, tomó la condición de siervo y se hizo hombre de verdad, hasta la muerte más humillante que existía.
No es un Dios que mira desde lejos ni que manda mensajeros. Se metió en la historia con un cuerpo, una familia, un oficio de carpintero en un pueblo pequeño, amigos que lo abandonaron y una ejecución pública. Pasó hambre, cansancio y miedo. Lo que sea que te toque vivir hoy —el trabajo pesado, la cola en el hospital, la pelea en casa— no le es ajeno.
Por eso a Jesús se le puede hablar de cosas concretas. No hace falta traducir los problemas a lenguaje religioso. Él sabe lo que es tener que trabajar con las manos y lo que es que a uno lo traicione un amigo. Pídele hoy que se acerque justo en lo que estás viviendo, no en una versión piadosa de tu vida.
Petición
Jesús, hazte cercano en lo que hoy me toca vivir.
Amén.Oración final
Santo, Santo, Santo es el Señor,
Dios del universo.Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos.
Amén.
Mañana toca el día 4. Vuelve a esta hora.