Día 9 de 9

Noveno día — Víspera de la fiesta

  1. Oración de todos los días

    Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.

    Dios que eres tres y uno,
    no te entiendo y te rezo.
    Que mi vida no sea solitaria como yo la haría,
    sino compartida como eres tú.
    Amén.

  2. Lectura del día

    2 Corintios 13,11-13

    11 Por lo demás, hermanos, estad alegres, sed perfectos, exhortaos los unos a los otros, reunios en un mismo espíritu y corazón, vivid en paz, y el Dios de la paz, y de la caridad será con vosotros. 12 Saludaos recíprocamente con el ósculo santo. Todos los santos os saludan. 13 La gracia de nuestro Señor Jesucristo, y la caridad de Dios, y la participación del Espíritu Santo sea con todos vosotros. Amén.
  3. Meditación del día 9

    Mañana es el domingo de la Trinidad. Lo que queda es un Gloria rezado despacio.

    Pablo termina su segunda carta a los corintios —una carta dura, llena de reproches y de heridas— con una bendición trinitaria: la gracia de Jesucristo, el amor del Padre y la comunión del Espíritu Santo. Es la fórmula que todavía se usa al inicio de la misa. Después de todo lo que discutieron, lo último que les deja es eso.

    Y antes de la bendición les pide cosas muy concretas: que estén alegres, que se corrijan, que se animen unos a otros, que vivan en paz. La fe en la Trinidad no se queda en la teología; se traduce en una manera de vivir con los demás, en comunidades que discuten y se reconcilian.

    Mañana es el domingo de la Santísima Trinidad. Para cerrar la novena basta un Gloria rezado despacio, palabra por palabra, como al principio se rezó la señal de la cruz. Gloria al Padre, que nos hizo; al Hijo, que vino a nuestra casa; al Espíritu, que se quedó dentro. Como era en el principio, ahora y siempre.

  4. Petición

    Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
    Gracias por estos nueve días.
    Amén.

  5. Oración final

    Santo, Santo, Santo es el Señor,
    Dios del universo.

    Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
    Como era en el principio, ahora y siempre,
    por los siglos de los siglos.
    Amén.

Con este día se cierra la novena.