Día 8 de 9
Octavo día — La casa de Dios en nosotros
Oración de todos los días
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Dios que eres tres y uno,
no te entiendo y te rezo.
Que mi vida no sea solitaria como yo la haría,
sino compartida como eres tú.
Amén.Lectura del día
18 No os dejaré huérfanos: Yo volveré a vosotros. 19 Aún resta un poco de tiempo, después del cual el mundo ya no me verá. Pero vosotros me veis; porque Yo vivo, y vosotros viviréis. 20 Entonces conoceréis vosotros que Yo estoy en mi Padre, y que vosotros estáis en Mí, y yo en vosotros. 21 Quien ha recibido mis mandamientos y los observa, ése es el que me ama. Y el que me ama, será amado de mi Padre: y Yo le amaré, y Yo mismo me manifestaré a él. 22 Dícele Judas, no el Iscariote: Señor ¿qué causa hay para que te hayas de manifestar a nosotros, y no al mundo? 23 Jesús le respondió así: Cualquiera que me ama, observará mi doctrina, y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos mansión dentro de él.
Meditación del día 8
La fe dice que Dios habita en el bautizado. No hay que ir muy lejos para encontrarlo.
«No los dejaré huérfanos», dice Jesús. Y luego añade una promesa que suena casi imposible: que el Padre y él vendrán a vivir en quien los ama. No dice que vendrán de visita, sino a quedarse. La palabra que usa el evangelio es la de una vivienda, de una morada.
Esto significa que no hay que ir muy lejos para encontrar a Dios. No hace falta peregrinar a un santuario lejano ni esperar a sentir algo especial en misa. El que está bautizado y busca a Dios lo lleva dentro, también en el turno de noche, en la sala de espera, en la cocina.
El problema es que muchas veces no se siente nada. Se reza y la oración parece hablarle a una pared; se va a misa y uno sale igual que entró. Eso les ha pasado a muchos santos durante años, y no significa que Dios se haya ido. La presencia de Dios no depende de lo que uno sienta. Hoy se pide la confianza de saber que no estás solo incluso en los días secos.
Petición
Hazme consciente de que no estoy solo
ni cuando no siento nada.
Amén.Oración final
Santo, Santo, Santo es el Señor,
Dios del universo.Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos.
Amén.
Mañana toca el día 9. Vuelve a esta hora.