Día 4 de 9
Cuarto día — El Espíritu
Oración de todos los días
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Dios que eres tres y uno,
no te entiendo y te rezo.
Que mi vida no sea solitaria como yo la haría,
sino compartida como eres tú.
Amén.Lectura del día
12 Aún tengo otras muchas cosas que deciros: mas por ahora no podéis comprenderlas. 13 Cuando venga el Espíritu de verdad, Él os enseñará todas las verdades necesarias para la salvación: pues no hablará de suyo: sino que dirá todas las cosas que habrá oído, y os prenunciará las venideras. 14 Él me glorificará: porque recibirá de lo mío, y os lo anunciará. 15 Todo lo que tiene el Padre es mío. Por eso os he dicho que recibirá de lo mío y os lo anunciará. h) Por la tristeza, a la alegría
Meditación del día 4
El que queda dentro, el que recuerda y el que empuja. Menos visible y no menos real.
Jesús reconoce que tiene muchas cosas más que decir, pero que sus discípulos no pueden con ellas todavía. Y les promete al Espíritu, que los irá guiando hacia la verdad completa. Es una manera muy honesta de decir que la fe no se entrega de una vez en un paquete cerrado: se va entendiendo con el tiempo.
El Espíritu Santo es la persona de la Trinidad de la que menos se habla y la que más trabaja. Es el que hace recordar una frase del Evangelio justo cuando se necesita, el que da el empujón para pedir perdón, el que hace que alguien se anime a cambiar de vida. No se ve, pero se nota en lo que deja.
Hay decisiones grandes en las que uno se siente solo: aceptar un trabajo en otra ciudad, dejar una relación que hace daño, cambiar de carrera a los cuarenta. No se trata de esperar una señal milagrosa ni de abrir la Biblia al azar. Se trata de pensar con calma, consultar con gente sensata, rezar, y confiar en que el Espíritu también trabaja a través de eso.
Petición
Espíritu Santo, no me dejes decidir solo.
Amén.Oración final
Santo, Santo, Santo es el Señor,
Dios del universo.Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos.
Amén.
Mañana toca el día 5. Vuelve a esta hora.