
Verónica es el nombre con que la tradición cristiana conoce a la mujer que, según un relato piadoso, salió al encuentro de Jesús cuando subía al Calvario cargando la cruz y le limpió el rostro con un paño. Los Evangelios no mencionan este episodio, que pertenece a la tradición y no figura en el Martirologio Romano. El nombre se ha relacionado con la expresión vera icon, «verdadera imagen», porque, según la leyenda, el rostro de Cristo quedó impreso en el lienzo.
Desde la Edad Media se veneró en Roma un paño que se identificaba con ese velo, y la escena pasó a formar parte del Vía Crucis como sexta estación. Algunas tradiciones antiguas la identificaron con la mujer que, según el Evangelio, quedó curada de un flujo de sangre al tocar el manto de Jesús, y otras leyendas posteriores la hacen viajar a Roma o a la Galia; ninguna de estas versiones tiene base histórica.
Más allá de la leyenda, la figura de Verónica expresa la compasión ante el sufrimiento de Cristo y de los que sufren. Es considerada patrona de fotógrafos y lenceros, y en algunos lugares se la recuerda el 4 de febrero o el 12 de julio.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.