San Aventino fue obispo de Chartres, en la Galia, a comienzos del siglo VI, en los años en que el reino franco de Clodoveo y sus hijos se consolidaba y la Iglesia organizaba sus diócesis en el territorio de la actual Francia. Según el catálogo de los obispos de Chartres, fue el decimocuarto en ocupar esa sede.
Las tradiciones locales lo relacionan con san Solemne, también obispo de Chartres, que habría sido su hermano. Según esos relatos, Solemne intentó evitar el episcopado huyendo, y en su lugar fue consagrado Aventino; cuando Solemne fue encontrado y aceptó el cargo, Aventino se retiró a Châteaudun, en la misma región, y volvió a hacerse cargo de la diócesis tras la muerte de su hermano. Estos detalles proceden de tradiciones tardías y no pueden comprobarse con certeza.
Lo que sí consta es que Aventino participó en el concilio de Orleans del año 511, la primera gran asamblea de obispos del reino franco, convocada por Clodoveo. Murió en Châteaudun antes del año 533. Sus restos se conservaron en esa ciudad, se salvaron de la destrucción durante la Revolución Francesa y en 1854 fueron trasladados a la iglesia de la Magdalena de Châteaudun. Su fiesta se celebra el 4 de febrero en las diócesis de Chartres y de Tours.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.