Filoromo y Fileas fueron dos cristianos de Egipto que murieron mártires a comienzos del siglo IV, durante la gran persecución iniciada por el emperador Diocleciano y continuada por sus sucesores en Oriente. Ambos eran hombres de alta posición social que se habían convertido al cristianismo en la edad adulta.
Fileas pertenecía a una noble familia de Thmuis, en el delta del Nilo, y era un hombre culto, formado en filosofía, que había desempeñado cargos públicos antes de ser elegido obispo de su ciudad. Filoromo ocupaba un alto puesto en la administración imperial de Alejandría. Encarcelado, Fileas escribió a los fieles de su diócesis una carta, conservada por el historiador Eusebio de Cesarea, en la que describe los tormentos sufridos por los cristianos de Alejandría y los anima a mantenerse firmes. También se conservan las actas de su interrogatorio ante el prefecto Culciano, que intentó en vano convencerlo de sacrificar a los dioses apelando a su familia y a su posición. Filoromo, que asistía al juicio, se negó igualmente a renegar y fue condenado junto con él.
Ambos fueron decapitados en Alejandría hacia el año 306 o 307. Su memoria se celebra el 4 de febrero. Son un testimonio de la presencia del cristianismo entre las clases cultas y dirigentes del Egipto romano.
Oración
Oremos
Señor, tú que colocaste a San Filoromo en el número de los santos pastores y lo hiciste brillar por el ardor de la caridad y de aquella fe que vence al mundo, haz que también nosotros, por su intercesión, perseveremos firmes en la fe y arraigados en el amor y merezcamos así participar de su gloria. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo. Calendario de fiestas marianas: Nuestra Señora del Fuego
Biografía: redacción de Misa de Hoy. Oración: Evangelizo.org.