
Santa Berta fue una noble franca del siglo VII que, tras enviudar, fundó el monasterio de Blangy, en Artois, en el norte de la actual Francia. Su biografía se escribió mucho tiempo después y tiene escaso valor histórico, por lo que solo pueden darse algunos rasgos generales de su vida.
Según la tradición, nació hacia el año 640, hija del conde Rigoberto, un alto funcionario de la corte merovingia, y fue casada a los veinte años con un noble llamado Sigfrido, emparentado con la familia real. Tuvieron cinco hijas. Tras unos veinte años de matrimonio quedó viuda y pudo seguir su deseo de consagrarse a Dios. Fundó entonces un monasterio femenino en Blangy-sur-Ternoise, y allí ingresó junto con dos de sus hijas, Gertrudis y Deotila, que también son veneradas como santas.
Una vez organizada la comunidad, dejó el gobierno en manos de sus hijas y se retiró a una pequeña celda junto a la iglesia del monasterio, donde vivió en clausura, dedicada a la oración y la penitencia. Murió hacia el año 725, a una edad avanzada. En el siglo IX, ante las incursiones normandas, sus reliquias fueron llevadas a Alsacia, y más tarde volvieron a Blangy, donde la comunidad pasó a seguir la regla benedictina. Su fiesta se celebra el 4 de julio, y es recordada en la región de Artois como fundadora y madre de una familia de santas.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.