
Udalrico, conocido también como Ulrico, nació hacia el año 890 en Augsburgo, en el sur de Alemania, en una familia noble. Se educó en la abadía de San Galo, en la actual Suiza, y después sirvió al obispo de Augsburgo. En 923 fue nombrado obispo de esa ciudad, que había sufrido poco antes los saqueos de los húngaros, y la gobernó durante cincuenta años.
Fue un pastor muy activo: reconstruyó la catedral y las iglesias destruidas, visitó regularmente su diócesis, cuidó la formación del clero y fue conocido por su generosidad con los pobres y su vida austera. Como muchos obispos de su tiempo, desempeñó también un papel político importante al servicio de los emperadores. Cuando en el año 955 los húngaros asediaron Augsburgo, dirigió la defensa de la ciudad hasta la llegada del rey Otón I, que los derrotó en la batalla de Lechfeld, cerca de la ciudad.
Murió en Augsburgo el 4 de julio de 973. En 993 el papa Juan XV lo declaró santo en un sínodo celebrado en Roma, tras examinar su vida y sus milagros. Es considerado el primer santo canonizado formalmente por un papa. Sus restos se veneran en la basílica de San Ulrico y Santa Afra de Augsburgo, y es patrono de la ciudad y de la diócesis.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.