Victricio nació hacia el año 330 en el norte de la Galia, probablemente en la región del río Escalda. Fue soldado del ejército romano y, según el relato de su amigo san Paulino de Nola, en tiempos del emperador Juliano abandonó las armas por razones de conciencia cristiana. Por ello fue azotado y condenado a muerte, aunque finalmente fue liberado.
Hacia el año 385 fue elegido obispo de Rouen. Se dedicó con energía a la evangelización de las regiones del norte de la Galia, habitadas por los mórinos y los nervios, donde el cristianismo apenas había penetrado. Fundó iglesias, promovió la vida monástica y la consagración de vírgenes, y organizó la vida litúrgica de su diócesis. Fue amigo de san Martín de Tours y de Paulino de Nola. Hacia el año 396 viajó a Britania para ayudar a resolver disputas entre los obispos de la isla.
Escribió un tratado, Elogio de los santos, compuesto con motivo de la llegada a Rouen de reliquias de mártires enviadas por san Ambrosio de Milán, que es uno de los textos más interesantes de la época sobre el culto a los santos. Acusado en algún momento de errores doctrinales, viajó a Roma para defenderse y el papa Inocencio I le dirigió una carta sobre cuestiones de disciplina. Murió hacia el año 407 y se le cuenta entre los grandes obispos de la Galia del siglo IV.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.