El beato Vicente de L'Aquila fue un fraile franciscano italiano del siglo XV. Nació en L'Aquila, en los Abruzos, hacia 1435, y siendo todavía adolescente ingresó en la Orden de los Hermanos Menores de la Observancia, en el convento de San Julián, a las afueras de su ciudad. Fue hermano lego, es decir, religioso no sacerdote, y desempeñó oficios humildes como el de zapatero y el de limosnero.
Llevó una vida retirada y muy dedicada a la oración, y sus contemporáneos lo tuvieron por hombre de gran humildad y dotado de espíritu profético. Residió en los conventos de Penne y de Sulmona antes de regresar definitivamente a San Julián. A pesar de su vida sencilla, acudieron a él en busca de consejo personas de la nobleza y de la corte del reino de Nápoles. También se le relaciona con la formación espiritual de la beata Cristina de L'Aquila, religiosa agustina.
Murió en el convento de San Julián en 1504, después de una larga enfermedad soportada con paciencia. Su culto fue confirmado por el papa Pío VI en 1787. Sus restos se veneran en L'Aquila y su memoria se celebra el 7 de agosto.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.